Buscar pérdidas de gas con agua y jabón hace perder horas de trabajo y arriesgarse a que el refrigerante se vuelva a escapar a los pocos días. Invertir en un detector electrónico no es un gasto: es la herramienta que permite realizar un diagnóstico certero en minutos y resolver la falla en la primera visita.
¿Un detector de fugas sirve para todos los gases refrigerantes?
Los detectores de Fuga de la marca Elitech (Inframate D y CLD-100) captan familias HFC, HCFC, CFC y mezclas HFO (R410A, R134a, R407C, R32, R1234yf). Sin embargo, para refrigerantes ecológicos específicos como el CO2 (R744) se requiere un detector con sensor infrarrojo NDIR especializado (como el Inframate-C), ya que el dióxido de carbono no responde a los sensores halógenos convencionales.
¿Cómo detectar fugas en refrigerantes de alta presión como R410A o R32?
Al ser gases que se evaporan velozmente a alta presión, el detector digital debe colocarse debajo del punto sospechoso (el refrigerante es más pesado que el aire) y deslizar la sonda a una velocidad de 2 a 5 cm por segundo para permitir que el sensor absorba las moléculas del gas.
Además de los detectores de fuga de gas refrigerante digitales, ¿qué otra opción existe?
Una alternativa secundaria a las herramientas electrónicas, la opción técnica más efectiva es el sistema de detección de fugas por contraste fluorescente UV.
Este método consiste en inyectar un tinte químico ultraconcentrado —como el contraste UV Anton Chem en jeringa de 7,5 ml— directamente dentro del circuito de refrigeración. El pigmento se mezcla de forma homogénea con el aceite del compresor sin alterar su viscosidad ni dañar la mecánica del sistema. Al poner en marcha el equipo, el aceite arrastra el tinte por todas las cañerías; si existe una microfuga, la presión expulsa una parte de esa mezcla al exterior.
Para encontrar la pérdida, únicamente necesitás inspeccionar el circuito con una linterna de luz ultravioleta: la zona exacta del escape brillará con un color fluorescente incandescente, dejando una marca irrefutable.
El tiempo depende directamente de la magnitud de la pérdida y la circulación del aceite. En fugas medias o grandes, el tinte es detectable en 15 a 30 minutos de funcionamiento del equipo. En microfugas diminutas o intermitentes, se recomienda dejar operar el sistema durante 24 a 48 horas para que el flujo de aceite arrastre suficiente pigmento hacia el exterior y revele el punto de pérdida con claridad.
¿Cuánto tiempo tarda en visualizarse una fuga de gas usando un detector de fugas digital Elitech?
Un detector de fugas de gas refrigerante digital Elitech responde en menos de 1 a 3 segundos.
Volver
© 2020-2026 Agrupación Duna S.R.L.